
Muchas luchas ha librado el pueblo de México para consolidarse como una nación soberana. En 1847 la agresión norteamericana que termina con la pérdida de la mitad de nuestro territorio; la segunda en 1862 por parte del imperio francés con el objeto de arrebatarnos nuestra libertad y la imposición de una monarquía. En ambas destaca la abnegación del pueblo por defender nuestra patria, pero también su coraje por sostener su independencia, esa que tanto esfuerzo les había costado y que obviamente ellos si valoraban.
Durante el último cuarto del siglo XIX nos encontramos sumidos en una dictadura encabezada por Porfirio Díaz, quien sólo respondía a los intereses de los terratenientes, hacendados, burgueses, grandes comerciantes y sobre todo al capital extranjero, mientras que al pueblo solo padecía una vez mas de miseria, hambre y explotación del trabajo durante los 30 años de dictadura porfirista, pero gracias a los ideales revolucionarios de Villa y Zapata se abre el camino a la construcción de una nación del pueblo y para el pueblo.
Estimado lector como podrás darte cuenta, la lucha por la libertad y la soberanía ha llevado consigo el esfuerzo, el tiempo e incluso la vida de muchos hombres y mujeres que sin duda alguna querían un mejor futuro para nuestro país y para las nuevas generaciones. El precio de la libertad ha sido caro y aún falta mucho para poder consolidarnos como país, evidentemente nos toca a nosotros, esta vez no lucharemos con armas sino con inteligencia, dando todo por México, trabajando y esforzándonos día a día para lograr una gran transformación, queridos lectores, nos toca ahora a nosotros convertirnos en esos héroes que México necesita.


