domingo, 28 de febrero de 2010

EL RECUENTO DE LOS DAÑOS



Cansados ya del sometimiento de los españoles y de las condiciones de explotación y esclavitud en las que había vivido por más de 300 años el pueblo mexicano, inician en 1810 la lucha por la libertad, encabezados por Hidalgo, para luego de una guerra larga pudiéramos en 1821 alcanzar la Independencia.
Muchas luchas ha librado el pueblo de México para consolidarse como una nación soberana. En 1847 la agresión norteamericana que termina con la pérdida de la mitad de nuestro territorio; la segunda en 1862 por parte del imperio francés con el objeto de arrebatarnos nuestra libertad y la imposición de una monarquía. En ambas destaca la abnegación del pueblo por defender nuestra patria, pero también su coraje por sostener su independencia, esa que tanto esfuerzo les había costado y que obviamente ellos si valoraban.
Durante el último cuarto del siglo XIX nos encontramos sumidos en una dictadura encabezada por Porfirio Díaz, quien sólo respondía a los intereses de los terratenientes, hacendados, burgueses, grandes comerciantes y sobre todo al capital extranjero, mientras que al pueblo solo padecía una vez mas de miseria, hambre y explotación del trabajo durante los 30 años de dictadura porfirista, pero gracias a los ideales revolucionarios de Villa y Zapata se abre el camino a la construcción de una nación del pueblo y para el pueblo.
Estimado lector como podrás darte cuenta, la lucha por la libertad y la soberanía ha llevado consigo el esfuerzo, el tiempo e incluso la vida de muchos hombres y mujeres que sin duda alguna querían un mejor futuro para nuestro país y para las nuevas generaciones. El precio de la libertad ha sido caro y aún falta mucho para poder consolidarnos como país, evidentemente nos toca a nosotros, esta vez no lucharemos con armas sino con inteligencia, dando todo por México, trabajando y esforzándonos día a día para lograr una gran transformación, queridos lectores, nos toca ahora a nosotros convertirnos en esos héroes que México necesita.
Fuentes:
LA JORNADA

martes, 23 de febrero de 2010

ACTUEMOS MÉXICO


Estamos en el año del bicentenario, deberíamos llenarnos de orgullo no del tiempo que ha transcurrido, sino de lo que hemos logrado en este periodo, de la “posición” que hemos alcanzado a nivel mundial, del buen “prestigio” que nos caracteriza.


Ojalá las estadísticas nos favorecieran en sus revelaciones y mostraran resultados alentadores para en verdad poder festejar con orgullo y con los argumentos necesarios que vivimos en un país que está cumpliendo doscientos años de independencia y que esa lucha de liberación no ha sido en vano, porque hemos logrado posicionarnos a nivel mundial y estamos entre los países con un alto nivel en educación, en cultura y estables económicamente; sin embargo la realidad es que México se encuentra en el último lugar entre 57 países a nivel educativo, primer lugar en secuestros en el mundo, lugar número 45 en protección ambiental entre 146 países, primer lugar en obesidad en adultos y segundo en niños a nivel mundial, tercer lugar a nivel mundial en maltrato a menores , tercer lugar a nivel mundial en piratería, sexto lugar a nivel mundial con mayor presencia del crimen organizado, primer lugar en delincuencia con violencia y si a eso le agregamos que contamos con la ciudad más violenta a nivel mundial (Cd. Juárez Chihuahua), creo que no tenemos tanto que festejar. Me pregunto qué diría el cura Hidalgo, Vicente Guerrero, Allende y todos nuestros héroes si vieran a su México por el que lucharon, seguramente les causaría una gran decepción darse cuenta en lo que nos hemos convertido y lo desinteresados que somos por los asuntos de nuestro país.

Estimado lector yo te sugiero que estas fechas las usemos para sentarnos a reflexionar la situación de nuestro país, hacer un poco de conciencia y comprometernos a hacer lo que está en nosotros para mejorar la nación, no tomar estas conmemoraciones como mera fiesta y esperar a que llegue el 15 de septiembre para ir a gritar a la plaza cívica que ¡viva México!
Tenemos muchas cosas maravillosas que nos caracterizan, nuestras culturas y tradiciones, nuestros paisajes, la flora, la fauna, etc. No sigamos permitiendo que este gran fantasma de crisis, ese que tenemos como pueblo los siga opacando.

FUENTES:
libro: Un balance crítico
de Humberto Roque Villanueva

lunes, 22 de febrero de 2010

RESPONSABILIDAD SOCIAL

Con gran solemnidad se han venido anunciado los festejos del bicentenario de la independencia y el centenario de la revolución de nuestro México, ese México que para muchos ya no es tan querido, cuando vemos que el sistema y nuestros gobernantes, se niegan a trabajar como debe de ser, para lograr establecer las nuevas reglas, las reformas, que nos saquen de las tremendas crisis que venimos padeciendo, pero creo que toda la responsabilidad de que nuestro país se encuentre estancado no es del todo del gobierno y nuestros representantes populares, que ciertamente han dejado mucho que desear desde que “somos independientes”, sino también de nosotros, los mexicanos, los que los hemos mantenido en el poder, los que no nos interesamos por la política y la económica de nuestra nación, quienes en ocasiones ni sabemos que tenemos una deuda externa abrumadora y lo peor de todo, quienes no nos damos cuenta que para ver un cambio en nuestro país primero debemos darlo en nosotros; ya que el problema viene de raíz, viene de la falta de valores que tenemos. Me he dado cuenta que lo que nos hace diferentes de los Europeos no es el color de piel ni su situación económica, sino su cultura, esa que a nosotros nos hace falta cultivar.


Está permitido el seguir viviendo en el siglo pasado. Independencia, fecha memorable para reconocer el costo de una lucha que nos debió de haber dado patria con libertad y desarrollo, ¿y?... Revolución, esa que nos enseño aquello de quítate del poder, para ponerme yo, y así pues se sigue acabando con nuestra patria.

Estimado lector sería bueno que como ciudadanos fuéramos un poco más críticos y se aprovecharan estas fechas para reflexionar, tomar enserio los problemas que nos aquejan y meditar si hemos contribuido en algo para el desarrollo de nuestro México, ese que pese a las secuelas aún tiene puesta la llama de la esperanza en las nuevas generaciones.
Yo creo que si se puede transformar ésta cruel realidad que vivimos, no esperemos milagros, ¡actuemos! si cada uno pone su granito de arena, esto se puede lograr, yo si lo quiero intentar, porque para mi aún sigue siendo mi México, lindo y querido...
Fuentes:
Periódico: El universal
Video: YouTube