
Estamos en el año del bicentenario, deberíamos llenarnos de orgullo no del tiempo que ha transcurrido, sino de lo que hemos logrado en este periodo, de la “posición” que hemos alcanzado a nivel mundial, del buen “prestigio” que nos caracteriza.
Ojalá las estadísticas nos favorecieran en sus revelaciones y mostraran resultados alentadores para en verdad poder festejar con orgullo y con los argumentos necesarios que vivimos en un país que está cumpliendo doscientos años de independencia y que esa lucha de liberación no ha sido en vano, porque hemos logrado posicionarnos a nivel mundial y estamos entre los países con un alto nivel en educación, en cultura y estables económicamente; sin embargo la realidad es que México se encuentra en el último lugar entre 57 países a nivel educativo, primer lugar en secuestros en el mundo, lugar número 45 en protección ambiental entre 146 países, primer lugar en obesidad en adultos y segundo en niños a nivel mundial, tercer lugar a nivel mundial en maltrato a menores , tercer lugar a nivel mundial en piratería, sexto lugar a nivel mundial con mayor presencia del crimen organizado, primer lugar en delincuencia con violencia y si a eso le agregamos que contamos con la ciudad más violenta a nivel mundial (Cd. Juárez Chihuahua), creo que no tenemos tanto que festejar. Me pregunto qué diría el cura Hidalgo, Vicente Guerrero, Allende y todos nuestros héroes si vieran a su México por el que lucharon, seguramente les causaría una gran decepción darse cuenta en lo que nos hemos convertido y lo desinteresados que somos por los asuntos de nuestro país.
Estimado lector yo te sugiero que estas fechas las usemos para sentarnos a reflexionar la situación de nuestro país, hacer un poco de conciencia y comprometernos a hacer lo que está en nosotros para mejorar la nación, no tomar estas conmemoraciones como mera fiesta y esperar a que llegue el 15 de septiembre para ir a gritar a la plaza cívica que ¡viva México!
Tenemos muchas cosas maravillosas que nos caracterizan, nuestras culturas y tradiciones, nuestros paisajes, la flora, la fauna, etc. No sigamos permitiendo que este gran fantasma de crisis, ese que tenemos como pueblo los siga opacando.
Estimado lector yo te sugiero que estas fechas las usemos para sentarnos a reflexionar la situación de nuestro país, hacer un poco de conciencia y comprometernos a hacer lo que está en nosotros para mejorar la nación, no tomar estas conmemoraciones como mera fiesta y esperar a que llegue el 15 de septiembre para ir a gritar a la plaza cívica que ¡viva México!
Tenemos muchas cosas maravillosas que nos caracterizan, nuestras culturas y tradiciones, nuestros paisajes, la flora, la fauna, etc. No sigamos permitiendo que este gran fantasma de crisis, ese que tenemos como pueblo los siga opacando.
FUENTES:
libro: Un balance crítico
de Humberto Roque Villanueva

Tienes razon, hay que sentirnos orgullosos por lo que nuesto pais ha logrado en el transcurso del tiempo. Aunque a veces nuestros actos no han sido para un buen beneficio.
ResponderEliminarPor eso hay que reflexionar nosotros mismos, nuestros actos, nada de que el gobierno tiene la culpa, por que el gobierno lo componemos nosotros.
Hay que reflexionar y actuar sobre nuestro pais, y lograr que los siguientes años sean mejores que los anteriores.
Lamentablemente las estadísticas dicen muchas cosas que degradan la reputación de nuestro país; pero nosotros con ese orgullo que tenemos de ser mexicanos no nos cuesta nada tomar nuestras provisiones y acudir sin temor al frente de batalla, alzar la voz y gritar que México a pesar de sus dificultades es una nación fuerte y con el carácter suficiente para vencer todos los obstáculos.
ResponderEliminarEn este centenario de ser independientes gritemos viva México porque somos grandes, porque tenemos una biodiversidad impresionante, porque somos un país solidario, porque somos una país ingenioso, gritemos viva México porque aquí vive nuestra familia, gritemos viva México porque es nuestra casa, porque aquí es donde está nuestro futuro, gritemos viva México porque tenemos la plena certeza de que vive y queremos que siga vivo.
Ahora nos toca ser los héroes que desencadenen una oleada de bienestar para los nuestro, porque ningún presidente va venir a cambiar nuestro país; la verdadera fuerza para hacerlo está en nuestras manos.
Confieso que soy una persona totalmente orgullosa del país donde vivo. México es grande, maravilloso, pleno, lleno de cultura y ¿porqué no?, tambien de sabiduría.
ResponderEliminarPero tristemente me doy cuenta de que tienes razon, nos falta amor a la Patría incluso a nosotros mismos como mexicanos, ¿porqué nos tratamos así? ¿porqué pisoteamos nuestra grandeza hasta hacerla desaparecer?, hemos logrado mucho pero tambien, hemos destruido y bastante. Ya es hora como dice aquí de pensar, de refelxionar y de poner en marcha esta dignidad y estas ganas de ser independientes de verdad. Y asi verdaderamente poder festejar nuestro gran bicentenario de libertad.